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sábado, febrero 23, 2008

... y un día de estos...

... y un día, de los restos de los caídos surgió una espada terrible y llameante...
sublime fue el llamado de la lágrima de sangre de una virgen que angel era en otra vida...
despertó con su canto al juglar que dormía encantado por el robo de su corazón
atrapado en fría piedra... f
ue su dulce arrebato lo que le llamó de la muerte,
su tierna sonrisa de niña y su mirada fuerte,
pilar de su férrea voluntad inquebrantable,
su oscura pradera de dolor a través del valle del pasado
que a veces regresa a provocar sus miedos......
y en honor a ese amor, el guerrero ahora pelea...

De tanto leerme

De tanto leerme en tus labios se me gastan las ansias, de tanto ansiarte se me acaban las horas, hasta esta hora ansiada de tenerte a mi lado en un dulce beso, te beso y te amo. Aquí es donde te espero y ansío mojarme entre tus ganas y tus ansias de locura, tu perfume y tu vientre, y es en este momento que mi alma te siente rodeando mis temores con un beso, mis padeceres los arrojas hacia el viento y sólo me quedo con tu sonrisa iluminándome la piel.. y el corazón. Es en esa hora maravillosa que los sentidos se abandonan a tu capricho entero, es que la voluntad se funde con el deseo, y se olvida del tiempo este viejo cuerpo, que rejuvenece a cada caricia y en cada suspiro nuevo remonta hacia el cielo... Te veo desde lejos como si pareciera que la distancia que nos une nos permite permanecer eternos, entrelazados como parte de una soga de pasión, de amor fraguado en el cielo... Y es que la luz de tu rostro alumbra las calles y recobecos que en mi corazón de ciudad despojada de tí viven contentos, son las partes anheladas de un poema ilusionado las que surgen cuando al ritmo de tus notas te conmueves y danzas entre bruma y castillos de acero, piedra y espejo. En la cima de ese amor son las gárgolas las que guardan y resguardan nuestras almas inquilinas de este monstruo que a la vida nos ha dejado, amándonos en el quicio de la ventana disfrutando de la brisa de un mar lejano e imaginario que a volar sujetos a alas plateadas y translúcidas nos invita... Cruzamos el imperio del alba tomados de las manos en un gesto tan perfecto que hasta la natura nos ha envidiado, es en este amor tan etéreo, tan errado como los humanos que lo componemos, tan hermoso que pareciera concebido por los cielos... Tan cierto y verdadero, como la sustancia prima que nos compone de carne y hueso, tan divino como las almas que comparten nuestro espacio para volcarse en su propio reino donde amarnos es la dictadura de los planos existenciales que habitamos , a los que pertenecemos, tanto como nosotros a este amor tan nuestro...

lunes, enero 07, 2008

Juego de enamorados

Es mi casa la misma posada que habita tu alma, mi lecho tu cuerpo abrazándome y asustando de mi lado al frío, mi seguridad es tu arrullo nocturno y tu sonrisa al alba, es mi delirio el buscarte entre las letras que de mi pluma se graban como acto de amor al papel sin tu nombre, sombrío.

Y sin embargo, la calma es un alivio cansado tras la larga sesión que acribillaba mis dolores con nuevas caricias y caminos descubiertos en las rutas que trazábamos en nuestros cuerpos, mi pérdida de la fragilidad a cada paso que me entregaba rendido ante la magnitud de tu propio desprendimiento.

La nuestra vida de alegres oropeles que imaginando en comunión resultaban los sueños que en otrora instancia separada, bebiéramos ahora de la misma copa proclamada y forjada en el supuesto fuego de nuestro idílico hogar.

Penumbras y tormentas han ornamentado nuestras sendas para abrigarnos ahora en el mutuo abrazo y llevarnos entre penurias uno a la mano de la otra, como dos seres que dependieran del toque para sentirse vivos entre la tormenta nívea de una nieve asesina, son tu sonrisa y mis ojos las pruebas fehacientes de una comunión entera entre dos tintas, dos seres, dos libertades que anheladas en otras verdades juntas para siempre ahora están.

Y vivimos, compartiendo las ganas en este juego de enamorados que se tienen nada más, uno al otro como sombras de luz estelar y aquamarinas, endulzadas por un cielo y un hermoso mar, cumbre milagrosa de la poesía en la tierra, que nuestras palabras son como retoños que de nuestra unión son cosechas libres de sentirse dirigidas a nuestros mutuos sentidos y nos hacen vivir con inmensa emoción la aventura diaria de este diario amor.

miércoles, enero 02, 2008

Sumérgeme en tu encanto

Cuando las sombras se empeñan en envolver la ciudad,
y no queda a dónde ir ya,
cuando la marea del mar está a punto de ahogar
al ocaso que se despide y se va,
oh niña mía, sumérgeme en tu encanto,
cuando este mundo se desmorone hacia el Hades
ven y llévame a arrullarme en tu pecho...

Sólo por una vez ...
iré por tu umbral...
cuando pienso que el camino ya se terminó
y la angustia se viste en mi piel,
cuando ya no pueda más ,
cuando me canse de tanta oscuridad,
oh niña mía,
sumérgeme en tu encanto,
cuando este mundo se desmorone hacia el Hades
ven y llévame a arrullarme en tu pecho...

Soy sólo un destello de tu luz,
una estrella que se arropa en tu calor,
una sinfonía de amor en tu balcón,
una frase de amor que en tí anidó,
oh niña mía,
sumérgeme en tu encanto,
cuando este mundo se desmorone hacia el Hades
ven y llévame a arrullarme en tu pecho...
en tu gloria despierta y azul,
en las aguas de tu magia y tu sol,
en tus rayos de amor,
en tu vida ulterior,
soy tu inquilino y tu guerrero feroz,
oh niña mía, sumérgeme en tu encanto,
cuando este mundo se desmorone hacia el Hades
ven y llévame a arrullarme en tu pecho...

jueves, diciembre 27, 2007

Última carta

A quien corresponda:

Está bien. Ya sé que muchas horas han muerto entre nuestra última mirada y este momento, pero ya ves estoy nuevamente de regreso.

La tarde se me antoja a tu compañía, verás… tengo tantas ganas de estar contigo, abrazándote, viendo llover a través de la ventana y de platicar… ¿ y de qué platicaríamos ? … Quizá recordar los temas triviales y primordiales ( que tanto nos absorbían al principio) sea algo acertado.

También podríamos hablar de poesía, si… de poesía. Pero no de cualquier poesía, sino de aquella que emana de tu sonrisa, de aquella que sugiere tu silueta a contraluz o la que dejas olvidada al arrastrar tu sombra cuando te marchas. O de aquella poesía que llena los silencios cada vez más largos entre tú y yo… de ésa que surge entre tu partida y mi desorientación, la que te describe ausente y que no te reconoce cuando la lees…

También podríamos hablar de los sueños, aquéllos que cimentaron nuestro imperio de ilusiones individualizadas ¿ lo recuerdas ? Cuando nos tocábamos en sueños estando unidos en alma aunque estuviéramos en lugares distintos, o cuando metamorfoseábamos la luna y nos repartíamos el cielo… debo confesarte algo: me he sorprendido algunas veces mirando la parte que me corresponde pensando si quizá en ese instante tú estarías haciendo lo mismo… ahora que lo pienso, creo que jamás contemplamos la noche juntos, tal vez por considerarlo una pérdida de tiempo o tal vez nunca nos importó hacerlo.

¿ Sabes ? Tengo tantas ganas de decirte tantas cosas, pero no tengo idea de cómo hacerlo, también tengo ganas de escucharte decir las tuyas, hace tiempo que no mezclamos la mirra y la miel… Alguna vez te había comentado que la ciudad no es la misma desde que te conocí, aún hay calles que recuerdan tu sonrisa y lugares muy ensombrecidos desde no has regresado, es más ni a mí se me antoja visitarlos porque no soporto ver sus rostros melancólicos y en eterno duelo, sería maravilloso que te dieras una vuelta por ahí.

Hasta el día de hoy he llegado a comprender que el amor que te haga florecer no saldrá de mí sino de ti misma… Hasta el día de ayer mi corazón sordo y necio era: pues no quería entender que el amor implica espera y que la pausa entre nosotros sólo es la transición, de un te quiero a un adiós.

Hasta el día de hoy he podido ver desde afuera: quién eres y qué soy, mi realidad o tu quimera, y esto depende de ti y de mí… Hoy te he visto crecer, cada día surgen nuevas cosas y debo reconocer que hoy luces más hermosa, y tu belleza interior se abre paso hacia el sol, ha decidido dejarse ver y develar que eres una gran mujer. Pero no la que a mi lado esté…

De todas maneras, no puedo evitar darte las gracias por todo lo que fuiste para mí, te juro que jamás olvidaré detalle alguno en lo que respecta a todo lo hermoso que viví junto a tí, incluso creo que la sonrisa que porto ahora todavía lleva tu firma indeleble, también creo que mi amor seguirá vivo por bastante tiempo... Hablando de tiempo, gracias por aquél que me dedicaste, por todos tus besos y tus abrazos, por tus sonrisas y por aquellas miradas que alguna vez me hicieron estremecer; gracias por regalarme aquellas alas que tan alto a tu lado me llevaron, gracias por tu ayer y por lo que significas hoy para mi.

Creo que comenzaré a despedirme, ya sabes, es un rito tan desagradable que tengo que ensayarlo para que el definitivo no me agarre por sorpresa. Sólo espero que ese definitivo no sea como la furia de un dios celoso por su tierra… Es curioso que estando tan cerca se llegue tan lejos... siendo extraño en tierra extraña es preferible que se olvide mi nombre que negarse a ver de frente al astro rey…

Puede que te vea más adelante, y créeme que lo haré tan emocionado como lo haría en este momento; tal vez te extrañe a cada instante aunque lleve grabada tu sonrisa en el alma, pero hoy, el día de hoy, sin dejar de ser lo que soy, me hago aun lado de tu vida y me voy. Creo que ya no tengo nada qué ofrecerte.

Me retiro de tu senda para seguir mi camino, quizá ni yo mismo lo comprenda, pero algunos lo llaman destino, debes seguir como vas hasta ahora, luchando por ti misma y yo debo lidiar con mi cisma, hay muchas guerras que pelear y falta mucho por llegar.

Tengo ganas de llorar pero no quiero derramar una sóla lágrima, no vale la pena hacerlo por lo maravilloso que fue el que estuviéramos alguna ocasión juntos tú y yo, quiero recordarte como aquél ángel que me visita en sueños y me mostró la redención... en fin, gracias por el tiempo en que fui digno de tu amor.

Ahora bien, basta de robarle momentos al viento, que buena falta le hacen al país de los cimientos… Espero que estés bien, que yo he encontrado la calma, calma engendrada por la nada… Nada que opera en el más ecléctico vacío, una nada constante y nada más…

ADIOS…
MI AMIGA… MI AMADA… MI MUERTE…

Quiero ser

Quiero ser tu sonrisa en el espejo,
el eterno inquilino de tu amor,
la razón de tus suspiros,
el abrazo que le dé cobijo
a tu tierno corazón...

Ser el sol en tu paisaje,
el camino que en tu viaje
te lleve a la felicidad,
la canción que te acompaña
en tu noche, en tu mañana,
quiero ser tu sueño y realidad.

Quiero ser tu causa y tu efecto,
de tu guiño más coqueto
quiero ser el provocador,
quiero ser objeto de tus labios,
la locura hecha de ambos,
quiero ser todo tu amor.

Y queriendo ser así
hoy tantas cosas,
no pretendo ser más
de lo que eres para mí,
amor, mi amor,
hoy soy reflejo,
de la felicidad
que eres tú para mí...

Quiero ser
tu casa, tu cobijo,
tu guarida, tu escondrijo,
ser tu suspiro, tu respiro,
tu meta y tu destino.

Quiero ser
tu pausa y tu silencio,
tu verbo y tu credo,
quiero ser un hombre para tí..

Y queriendo ser hoy
así tantas cosas,
no pretendo ser más
de lo que eres tú para mí,
amor, mi amor,
mujer tan maravillosa,
mi ángel de sueños azules,
quiero ser sólo para tí...

Quiche la mar pasea

Quiché la mar pasea,
la brisa peina su melena
repleta de sueños al sol,
las olas se menean
al ritmo de sus caderas
y los peces bailan a su son.

En mi cabeza viene y va aquella idea,
de su figura recortada por el atardecer,
siento en mi pecho
un profundo sentimiento
que sabe a sol, arena, brisa y mujer.

Quiché nunca está sola
porque la arrullan las olas
con mil historias que a nadie más contarán,
en su camino encuentra un blanco caracol
que trae los ecos desde mi corazón.

Quiché la mar le canta
canciones de esperanza
porque el mañana será mucho mejor,
la arena le acaricia si Quiché en ella pisa
y un tritón sueña con ser dueño de su amor.

En mi cabeza una idea viene y va
de Quiché linda mirando hacia ultramar,
y el cielo inmenso está celoso
del horizonte iluminado
por su sonrisa angelical.

Quiché la mar pasea,
la brisa peina su melena,
Quiché nunca está sola
porque la arrullan las olas,
Quiché la mar le canta
canciones de esperanza,
Quiché la mar pasea,
Quiché la mar le canta,
lara la lara la...

Mi egoísmo

La gente tiene dos lados, uno más oscuro que otro, yo siempre he estado entre tinieblas, no conozco otro camino que no sea el de la soledad.

Cuando tomo tu mano y digo que te amo, es sólo mi lado gris, cuando te escribo un poema o te sonrío alegremente, no es más que la nublada máscara mustia que desahoga mi vana esperanza por sentirme cerca de la salvación. ¿Salvación?... no he sabido lo que significa y nunca lo sabré...

Ahora estoy en un período oscuro, todo es ambiguo aquí... sólo me queda un cúmulo de resentimiento que mi propio ser se ha forjado... Ahora sé que no estoy vacío, sólo soy una sombra que espera renacer en tinieblas... No hablo de tinieblas del mal sino de las tinieblas del alma que creman mi esencia como unas llagas de sarcasmo, cinismo, paranoia y auto destrucción...

En mis arranques de furia, hay víctimas inocentes; aunque, a decir verdad, el más herido y dañado resulto ser yo mismo...

Es por ello que cuando me veas callado y con la mirada perdida, te olvides de que hay en mi un alma humana, porque no es así. En mí albergo a un demonio ególatra de mi propia podredumbre y miseria...

¿De qué sirve iluminar contigo mi vida, si mi propia sombra se traga tu luz? He nacido para ser el hereje ermitaño de mi propio destino...

He aprendido ( o al menos creo saberlo) que quien en realidad ama, debe conocer el lado oscuro del ser amado y, aún así, amarla más que a su parte de luz. Pero Nadie ha amado con la sumisión espiritual que se requiere para hacerlo...

Todos han querido ser en esta vida depredadores y se han quejado de ser presa... yo soy mi propia presa y he sido depredador de los demás...

Pero al dañar a los demás, me he destruido. Porque no me guía la maldad de una deidad (divina o no) sino la egolatría indiferente que siempre he mantenido como el estandarte de mi propia lucha...

Yo contra yo mismo. A veces indigno de mi propia oscuridad, porque es pura y elemental. Soy indigno del ser que compone la sustancia molecular de mi cuerpo que no es sino el reflejo mismo de mi egoísmo enfermo que día a día me degrada a algo más bajo que a una bestia.

Prepotente y acomplejado, hasta la soledad me ha negado su compañía, dejando en su lugar recuerdos que inundan de vacío los huecos que ha dejado en mi corazón. Ni siquiera la muerte se ha fijado en mi. Pero todo está dentro de mí mismo, dentro de este monstruo que no ha podido darse cuenta que su noche ya es perpetua y que por siempre la llevará como un estigma, fusionada a su piel.

Me pesa mucho tu tristeza

Me pesa mucho tu tristeza
y saber que de mi boca ha salido su motivo,
me duele mucho no ser siempre estrella
y opacarme ante tus ojos mi cielo,
llevo tu llanto en mi pecho
y tus lágrimas me abrazan la vista,
me duele tanto no distinguir el tiempo,
y dártelo entero mi cielo.

Es difícil dejar el yelmo
cuando toda tu vida has sido guerrero,
más difícil es dejar las batallas de una sola espada,
sabiendo que en tí puede más mi independencia que mi muerte,
a veces me maldigo por llevar en la sangre tal fortuna y suerte,
he de saber que no siempre he de ser brillante caballero
cuando hago a un lado en pos de la lucha,
el recuerdo de mi amada.

Habrá mil tempestades que nublaran nuestro firmamento,
algunas otras ocasiones serán emotivos y dulces los momentos,
pero,
amor mío,
ayúdame a discernir entre lo gris y lo cierto,
y darle morada en nuestra vida al tiempo correcto,
yo no sé combinar caricias con dagas,
ni abrazos de amor con tormentos,
yo sé de dejar de luchar hasta la última gota de sangre derramada,
y posteriormente recibir en el corazón la dulce brisa de tus cabellos.

Amor, no siempre llevaremos nuestro blasón a cuestas,
habrá batallas de las cuales ni siquiera nos enteraremos,
hasta que seamos tiernos juglares compartiendo victorias en la mesa,
o lloremos orgullosos y serenos por los caídos en campos externos.

Sea así,
que el llevar tu recuerdo a veces me basta,
para luchar con valor y fortuna con tu sonrisa en el alma,
siendo más ligera la pena de tenerte en plena batalla,
porque sé que en tu tierra también habrá guerras que dependan de tu daga,
habrá momentos en que los frentes nos tiren al suelo,
entonces las manos que ayuden serán la salvación del evento,
y quiero que sea la tuya la que me levante en cierto momento,
y no cansarla o tenerla ociosa observando cómo despliego tormento.

Demos al tiempo su cierta razón y lugar en el fuego,
para amarnos en tiempos de paz
y apoyarnos cuando venga el infierno,
seamos como amorosos engranes encargados de su propio funcionamiento,
porque si fallo yo, sufrirás tú,
y si fallas tú, la tristeza me hará prisionero;
no es que en mi alma rechace tu beso,
ni que me ahogue tu abrazo de fuerte deseo,
sino que si estoy con el arma en la mano
tal vez pueda hacerte una ofensa,
por la calidad de la sucia razón que la blande en batalla,
que me nubla la vista y me ciega por completo el alma,
pero jamás será porque no te ame,
o dejes de ser de mi mundo la fuerza.

Soy un guerrero enamorado de un dulce ángel de fuego,
y si por amarte habré de arder,
será con el gusto siempre nuevo,
pero si en batalla me pierdo y por banal quedo ciego,
confío en tus tiernos milagros para dar calma a mi desasosiego.

Por favor,
dulce amor de mi vida,
ayúdame a ser guerrero tierno y sincero,
acude a mi lado en respuesta a mis más fervientes rezos
que por más batallas que libre, jamás dejaré de mirar al cielo.

domingo, diciembre 23, 2007

Cadáver exquisito 01

Ayer soñé un ángel
Más fuerte conforme al tiempo,
Hay más pasos aquí que allá,
Y la vaca parió…
Pero tuvo mucha suerte de encontrarte.

Son flores del campo
Con luces tan brillantes como el sol,
En las tinieblas…
Hay tanto qué decir,
Pero no soñar.

¿De qué color eres?
Y la vida es sueño,
De sueños se construye la realidad,
Como bolas de cristal
Donde el ámbar escucha al jade soñar.

Piedras mágicas,
Son las ventanas del alma,
Cambiar es una gran opción,
En donde el mundo quisiera asomarse,
Son los colores de la vida,
No quiero regresar,
Pero quiero permanecer aquí,
Sólo dando vueltas…

El ciclo se ha roto,
Ahora hay nuevos dioses,
Y la puerta de luz aparece
Donde el pasado no existe,
Sólo el presente,
Ante la forma inexistente…

¿Recuerdas las flaquezas?
Tan efímeras en el tiempo,
Estoy seguro que no volveré a lo mismo,
Con los cuatro elementos,
Porque tú te encargarás de ello,
Sobre puntos cardinales.

Está aquello que pude llamar hogar
Pero se lleva lo que queda,
¿sabes algo terrible?…



Las orquídeas…
Las margaritas y los narcisos,
Son deliciosas tentaciones
Que antes eran bendiciones.

En los escenarios destruidos
Ha surgido una nueva obra
Como secretos de la tierra.

Nadie guarda mejor un secreto
Que aquél que lo ignora,
Y aquello es una orgía,
¿Hay algo que quieras saber?

Si son ideas tan vagas,
Hablar de muerte y de amor,
De esperanza y conciencias perdidas,
Espadas y corazas son nuestra existencia,
Yo prefiero vivir sin armaduras;
Quien quiera herirme tiene completa libertad.

Y se vive con una inocencia desvanecida,
Créeme que la extraño en tu país,
¿Será el país de las maravillas?,
donde vive Alicia;
No,
Fue la tierra donde quise cosechar,
La vaina que no dio fruto,
Porque la tierra no estaba preparada,
Para una labor extenuante.

Ahora se sabe que soy un monstruo
Que jamás volverá a arar…
Lo que se necesita es un aire diferente,
Ancestral…
Sólo se es un viajero en el paraíso,
Que aprovecha la lluvia,
En mis días no hay lluvia,
Sólo un apacible atardecer,
Con tantos matices que no se pueden describir.

¿Quieres saber una triste verdad?
… Lo sé, éste es el final,
¿Quieres saber una triste verdad?
¿O temes saberla acaso?
No se puede decir que los bemoles
Y los becuadros no deben existir.

La verdad es:
Sólo cuando haya tormenta
Habrá una paz inigualable
Y verás mi sombra pasar,
Sólo si te ves como eso…

Recuerda que la luz borra las sombras,
Por favor comienza a brillar,
No…
Porque siempre he brillado.